Archivo de la Categoría ‘Sector público’

26
Jun

Los gastos: un instrumento en manos de los políticos.

Escrito el 26 junio 2012 por Juan Pedro Serrano Arroyo en Sector público

Blog del Centro de Innovación del sector Público

LOS GASTOS: UN INSTRUMENTO EN MANOS DE LOS POLITICOS.
Los gastos presupuestarios reflejan, entre otras cuestiones, lo que el poder político quiere llevar a cabo en un periodo de tiempo, es el reflejo de una política económica, que suele ser plurianual, a aplicar en cada uno de los ejercicios, dado que los presupuestos son anuales. Se convierten los gastos en un gran instrumento en manos de los políticos con la pretensión de que la sociedad valore y reconozca el esfuerzo que están haciendo y así los puedan volver a votar y ellos seguir gobernando. Cuanto más gasten y el resultado de ese gasto se pueda apreciar a corto plazo, para una pronta visualización por parte de los ciudadanos, los políticos se sienten felices porque están logrando su objetivo y solo esperan su reconocimiento público, a través del voto.
Esta es una de las circunstancias que hace que muchos gastos sean poco operativos o se destinen a finalidades que reportan escasos beneficios a la colectividad, sino que responden a intereses electoralistas. Ahí tenemos las ingentes inversiones o gastos suntuarios que hoy ya se consideran despilfarros, y carente de toda utilidad pública, se podría recitar todas esas inversiones o gastos a los distintos niveles, municipal, autonómico o estatal que no resisten el más mínimo análisis de eficacia o de eficiencia.
¿Cómo se evitarían estos derroches o como se podrían realizar inversiones y gastos eficientes? La respuesta es difícil mientras que las propuestas estén impregnadas de consideraciones políticas partidistas. Sería necesario que hubiera un control de esas decisiones politizadas, pero como ese control se realiza en las Cortes por los grupos políticos y además se han de atender peticiones territoriales y de componendas con otras fuerzas políticas hace que esta situación sea difícil de corregir. Habría que establecer un mapa de necesidades de inversión y de gastos públicos y llevar a cabo un estudio técnico de viabilidad y evaluación de cada propuesta o decisión en inversiones y gastos y se reflejara su eficacia, utilidad, beneficio que pueda reportar a la sociedad y a los administrados y su coste, para que al aprobarlos quede constancia de la postura de cada grupo y así puedan responder de su propuesta y de su gestión.
En nuestro país, a pesar de la situación de crisis económica, de falta de financiación y de los recortes presupuestarios, el gasto público ha ido aumentando y estos mayores gastos no han impedido que el paro siga creciendo, ni ha contribuido a la más mínima mejora de la economía, a la vez que tampoco ha conseguido frenar la pérdida en el bienestar de los individuos y las familias.
Habría que plantearse qué gastos son los necesarios, para lo que se ha de entender como el esqueleto o basamento del Estado, entre ellos se pueden considerar los de las pensiones, sanidad, educación, desempleo y las inversiones productivas (nunca las del ladrillo) e industriales, lo cual no significa que no se pueda revisar y actualizar la estructura de estos gastos, para buscar una mayor eficiencia de los mismos, liberando recursos que ahora no están bien empleados. Temas como el envejecimiento de la población, una mayor esperanza de vida, la demografía, la natalidad, la población activa, sus retribuciones, las cotizaciones, la fiscalidad y otras variables han de ser tenidas en cuenta para sostener estos gastos a lo largo del tiempo.
El resto de los gastos deben ser objeto de una revisión profunda pensando en la eliminación o reducción drástica de los mismos. Se debería plantear si son necesarios, si no se pueden realizar de otra manera y a un menor coste, para conseguir el objetivo que se les marque y se ha de justificar la utilidad social de los gastos, no vale con decir que son políticamente necesarios, hay que exigir que el poder político determine antes de su aprobación qué se quiere conseguir con ese gasto y a quien va a beneficiar, y si no hay otra manera u otra forma de satisfacer esa necesidad, sin olvidar que hay que priorizar, y por lo tanto establecer un proceso de selección con otras propuestas similares de gasto, a lo que habría que añadir un límite cuantitativo de los importes a gastar por las Administraciones y al final del proceso una evaluación.
Juan Pedro Serrano Arroyo

26
Jun

Reestructuración del sector público empresarial

Escrito el 26 junio 2012 por Román Gómez-Millán en Sector público

-PLURALITAS NON EST PONENDA SINE NECESSITATE-

(La pluralidad –entendida como complejidad- no debe plantearse sin necesidad)

Según el inventario de entes del sector público estatal publicado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (INVESPE) el pasado 1 de julio, en 2011 el número total -entre consorcios, empresa públicas, fundaciones, agencias estatales y un largo etcétera- se sitúa en 445, ocho menos que en 2010, no, no es una errata, ocho menos que el año pasado, lo que supone una reducción del 0,4%. Este mismo informe publica el inventario de estos entes en las distintas comunidades autónomas situándolo en 2.326 entidades, tan sólo un 1,3% inferior al año anterior. Y a estas cifras habría que añadirles las entidades locales que en 2009 se situaban en cifras similares a las autonómicas, dejando el total de entidades en una cifra superior a 4.000.

En nuestro país, muy dado a polémicas superficiales, nos encontramos en muchas ocasiones con debates poco profundos y demasiado demagógicos, todo el mundo es consciente de que tenemos un sector público sobredimensionado, pero la solución no es la reducción del sueldo a los funcionarios, ni dejar de hacer las cosas, la solución es hacerlas de forma más eficiente. Y la pregunta es: utilizar más de 4.000 entes públicos es una fórmula de eficiencia, o ha sido una herramienta para huir del derecho administrativo o para evitar el cómputo del déficit.

Creo que debemos plantear una adaptación a la nueva coyuntura, creo en medidas como la aprobada en el pasado enero el Consejo de Ministros de reestructuración y racionalización del sector público empresarial y fundacional estatal, con el fin principal de configurar un sector más reducido, más racional y más eficiente inmerso en el actual contexto de austeridad y necesidad de control del gasto público, pero sinceramente creo que podemos hacer mucho más.

En la nota de prensa del citado Consejo de Ministros se hace hincapié en la reducción del número de empresas -80 en total- y del ahorro “solo en consejeros extintos” de cerca de un millón de euros anuales. Nuevamente caemos en el análisis superfluo, erramos en las preguntas:

  • ¿Quién prestará los servicios que daban estas sociedades?
    • Si la respuesta es otras sociedades u organismos públicos, lo único que hemos conseguido es un ahorro de coste por economía de escala. Deberíamos atacar el problema con mayor profundidad, aplicando las herramientas empresariales existentes buscando eficiencia, eficacia y sostenibilidad
    • Si la respuesta es que se dejarán de dar, se deberá abrir una nueva pregunta: ¿entonces por qué se daban? o ¿era necesario crear una empresa pública?, la respuesta a esta pregunta deberá incluir obligatoriamente el concepto responsabilidad.

El sector privado empresarial está lidiando una de las peores batallas de su historia, muchas están cayendo en la lucha, pero otras se están reinventando, que hay menos mercado pues se reduce la estructura y se mejora la productividad. El sector público empresarial no puede ser ajeno a este cambio, deberá reducir estructura, mejorar la productividad, optimizar el valor añadido que pretende crear y adaptarse a esta nueva coyuntura, ya no somos la potencia mundial que creímos ser, por tanto nuestros servicios públicos deberán aquilatarse a lo que somos, dejemos ya de disparar con pólvora del rey y afrontemos una verdadera reestructuración racional, ordenada y de futuro del Sector Público Empresarial.

Y haciendo referencia al título -pluralitas non est ponenda sine necessitate-del monje franciscano Guillermo de Ockham conocido por su principio de simplicidad –o navaja de Ockham- lo sencillo suele ser lo más recomendable, muy de aplicación a nuestro actual modelo de aplicación del sector público.

21
Jun

Hacia un nuevo plan de residuos

Escrito el 21 junio 2012 por Luis Palomino Leal en Sector público

La pasada semana el Secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos de Armas, compareció en la Comisión de Medio Ambiente del Senado. En su exposición, y ante las preguntas de algunos de los portavoces de la oposición, dejó claro que el Gobierno, concretamente el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, tiene previsto para un futuro próximo elaborar un plan nacional de residuos que intensificará la coordinación entre las administraciones que tienen competencia en esta materia.

Como ya hemos expuesto en reiteradas ocasiones en este blog, la legislación ambiental está siendo relegada a un segundo plano con la crisis económica y ha dejado de ser una prioridad. Una tendencia de la que la gestión de residuos no escapa.

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los gestores es la disparidad legislativa existente en todo el territorio nacional, con una normativa diferente para cada Comunidad Autónoma que origina grandes desigualdades (administrativas y económicas) entre regiones. Un plan de coordinación como el anunciado por el Secretario de Estado ayudaría a mejorar esta situación y a sentar las bases y los mínimos exigibles que todas las empresas del sector deben cumplir independientemente de donde estén localizadas.

Los primeros pasos de este plan nacional de residuos incluye la constitución, el pasado mes de abril, de la Comisión de Coordinación que la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados establecía. Con esta primera reunión se iniciaba la colaboración entre las diferentes administraciones competentes en materia de residuos para compartir experiencias e intentar buscar soluciones a la complicada situación que está viviendo la actividad.

En esta Comisión, según expresó el Secretario de Estado, está previsto crear grupos de trabajo especializados en diferentes áreas (peligrosos, plásticos…) a la que se unirán varias asociaciones y organizaciones  para ofrecer el punto de vista profesional de los problemas que vive el sector, aunque estos grupos todavía no han sido convocados.

El sector de residuos espera que el Ministerio cuente finalmente con los profesionales en estos grupos de trabajo, ya que son los que conocen los problemas actuales de primera mano. Además de la Comisión, actualmente está en trámite en el Congreso de los Diputados el Real Decreto ley de medidas urgentes de medio ambiente, que modifica la Ley 22/2011 y que busca, bajo los principios de seguridad, igualdad, eficiencia y eficacia, mejorar el panorama presente.

7
Jun

Hacia la Economía Verde

Escrito el 7 junio 2012 por Luis Palomino Leal en Sector público

El pasado martes se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, una jornada en la que Naciones Unidas pretende concienciar al mundo de la necesidad de cambiar el modelo económico actual, con el que estamos viviendo una interminable crisis económica y financiera.

Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que este año preside España, se ha elegido el lema Economía verde, ¿te incluye a ti? para la celebración de esta jornada. Un modelo en el que se quiere avanzar hacia una economía que incluya bajas emisiones de carbono, un uso eficiente de los recursos y que, al mismo tiempo, sea socialmente inclusiva.

La Economía Verde supone un nuevo sistema de negocio en el que el bienestar humano y la equidad social se combinan con la reducción de los riesgos ambientales y los daños ecológicos. Un esquema que desde varias organizaciones y asociaciones se quiere promover y difundir.

Desde la Organización Internacional del Trabajo se publicó hace unos días el informe Hacia el desarrollo sostenible. Oportunidades de trabajo decentes e inclusión social en una economía verde (puede descargarse el informe aquí). Un  estudio en el que se refuerza la necesidad de un cambio para lograr una transformación importante en muchos sectores de la economía. Algunos de estos  con gran potencial para crear empleos verdes y revertir la situación económica actual, como la agricultura, la energía, la pesca, las industrias forestales o el reciclaje, sin dejar de lado la inclusión y equidad social que este modelo promueve.

Con la Cumbre de Rio+20 que se celebrará en dos semanas, los países y organizaciones están haciendo balance del cumplimiento de los objetivos fijados hace dos décadas para conseguir un mundo sostenible. Los estándares ambientales son uno de los puntos que no todos los países aprueban ya que han perdido los niveles alcanzados y han ido relegándose a un segundo plano en los últimos años. Por esto es más necesario que nunca trabajar para conseguir las metas fijadas en Río: fortalecer los compromisos políticos en favor del desarrollo sostenible, lograr implementar los avances conseguidos y esforzarse por dar respuesta a los nuevos desafíos emergentes en el mundo.

Retos a los que podremos llegar con la colaboración de todas las instancias de la sociedad, desde los ciudadanos, hasta  los organismos internacionales.

3
Jun

La solución es más Europa…

Escrito el 3 junio 2012 por Rodrigo Gutierrez en Sector público

Parece un tópico que hemos leído en numerosos artículos técnicos o de opinión, no importe cual sea el signo político del periódico o el medio periodístico. También lo hemos podido oír sin cesar en las numerosas tertulias pseudo-económico-políticas y sin embargo, lo que resulta a priori tan evidente, no resulta tan fácil de llevar a la práctica. Pero por que esta disonancia, la razones sin duda son estratégicas y muy variadas, pero se asientan en la propia historia y cultura del viejo continente que habitamos. Durante este periodo de crisis que abarca ya más de cuatro anos hemos asistido a diferentes formas de intervención publica dentro de la Eurozona que no dejan lugar a dudas que hasta la fecha se han mostrado bastante ineficaces. Pero cual es la razón de que al parecer ninguna receta resulte la medicina apropiada para curar esta grave enfermedad que padece el bloque económico más importante del planeta. Pues seguramente en este articulo de opinión, pues no deja de ser fruto de mi propia subjetividad y reflexión, se me ocurre que ha habido una falta de una autentica visión europea de los problemas y que ante esta ceguera los problemas no dejan de acumularse. Esta falta de visión nos ha llevado a no ver claramente que los estados-nación, que han sustentado hasta la fecha el desarrollo político y económico de nuestras naciones, se han quedado pequeños y no es porque las naciones europeas no hayan creado riqueza y conocimiento suficiente, sino porque simplemente es una cuestión de escala. Estamos compitiendo en mundo global, donde los otros bloques económicos alcanzan poblaciones que en el mas pequeño de los casos supera los 300 millones de habitantes (Estados Unidos de Norteamérica) y simplemente ningún estado europeo puede competir por si solo con las economías de escala que generan estos inmensos mercados y no se debe soslayar que ha sido y es la lógica económica la que ha presionado al continente a la unión económica. Estamos todos de acuerdo que no de la mejor forma posible, pero es un primer paso y solo desde una perspectiva de conjunto se pueden solucionar la escasez de crecimiento económico que padece gran parte del continente y que en los próximos anos solo proporcionara crecimientos muy modestos.

 

Las decisiones colectivas en el seno de la Unión Europea fruto de una mayor integración, requieren de una condición inexcusable, el respeto mutuo entre los distintos miembros del club europeo. La historia económica se basa en ciclos, y la bonanza económica actual de la que aun disfrutan algunos estados puede ser efímera. Las economías de los países europeos presentan poca inercia de forma individualizada para poderse aislar de los efectos negativos que suponen la existencia de una recesión declarada en mas de la mitad del continente. Cada país por si solo no es capaz de seguir la gran velocidad a la que se producen los actuales cambios en la economía global en la que estamos inmersos, porque dichos cambios se producen a  la velocidad a la que fluye la información, ni de influir en estos cambios. Este respeto mutuo conlleva una inexorable voluntad de empatía y de entendimiento, pilares que permitirán una mayor cesión de soberanía sin abrigar temores propios de otros momentos de la historia europea, que nos han llevado a la colisión frontal entre los ahora pequeños y viejos leones económicos europeos. La innovación y los incentivos de mercado pasan por aumentar la capacidad de decisión de los organismos supranacionales de la Unión, a los que se ha de dotar de independencia respecto a los socios más influyentes, para que no pierdan la perspectiva de conjunto. Así mismo, y para garantizar la transparencia de dichas instituciones, el Parlamento Europeo debe asumir decididamente su papel de legislador continental y de organismo de fiscalización del gobierno de la Comisión. Solo de esta forma se garantizara el carácter democrático de la construcción europea y a su vez se le conferirá todo el protagonismo necesario a los ciudadanos europeos, verdaderos damnificados del caos actual. Esta arquitectura institucional debe de ser reforzada y no solo a costa de la cesión de soberanía (fiscal y política) de los países con mayores problemas en la actualidad. Los países en mejores condiciones deben ser generosos y apostar por una estrategia a largo plazo, porque de lo contrario los problemas de unos cuantos se convertirán en los problemas de todos, proceso que crece a gran velocidad como se deduce del inicial  contagio de algunos países considerados del club de los alumnos ejemplares del norte. Por lo tanto mi propuesta se basa en  asumir una visión mas acorde con la misión que la historia nos impone a los europeos, que nos estamos viendo sobrepasados por nuevos actores internacionales y estamos asistiendo a una lenta pero imparable perdida de capacidad de decisión en este nuevo mundo que emerge con nuevos equilibrios económicos y de poder.  

La respuesta pasa, a mi juicio, por reforzar la gobernanza europea y no debilitarla como se ha venido haciendo en los últimos dos años. Esperemos que haya buena suerte, porque no queda mucho tiempo y la marea no amaina.

 

 

 

 

 

24
May

Medidas urgentes en materia de medio ambiente

Escrito el 24 mayo 2012 por Luis Palomino Leal en Sector público

A principios de este mes se aprobó en el Consejo de Ministros el Real Decreto Ley de medidas urgentes en materia de medio ambiente por las que el Gobierno quiere lograr una gestión más eficiente de los recursos. El texto se encuentra en este momento en  la Comisión de Agricultura,  Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados y será tratado como un Proyecto de Ley. Por tanto, admitirá enmiendas durante el plazo que sea determinado tras su publicación en el Boletín Oficial de las Cortes en los próximos días*.

Los objetivos marcados por el Ejecutivo para justificar la rapidez de las medidas son la necesidad de que la legislación medioambiental sea clara y aporte la seguridad jurídica necesaria para garantizar el mantenimiento del entorno. Además se pretende conseguir, mediante mecanismos eficaces de conservación y protección, la preservación del medio ambiente, compatibilizándolo con el desarrollo de la actividad humana.

Para llegar a cumplirlos, las modificaciones presentadas simplifican los trámites administrativos de algunas acciones, que demoran y dificultan las gestiones a los ciudadanos y a las administraciones públicas.

Entre las medidas más significativas se encuentran las referentes a aguas, patrimonio natural y gestión de residuos. Con la aprobación del texto se modifica el Real Decreto Ley 1/2001 de Aguas. Los cambios refuerzan e incrementan significativamente las sanciones para cualquier infracción y devuelve al Estado la función de policía en las cuencas intercomunitarias, asegurando el principio de unidad de gestión independientemente de dónde estén las cuencas localizadas.

También se renueva la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad con la unificación y consolidación de las figuras de protección del medio y la garantía de compatibilidad de la protección del entorno con las necesidades de desarrollo propias de los núcleos urbanos, a través de la planificación de espacios naturales.

Y por último, las modificaciones en la reciente Ley 22/2011 de Residuos y Suelos Contaminados se centran en la delimitación de las competencias sancionadoras de las entidades locales y la simplificación y reducción del volumen de cargas administrativas, especialmente en lo relacionado con traslados de residuos entre Comunidades Autónomas y autorización de sistemas colectivos en el marco de la responsabilidad ampliada del productor.

En materia de residuos industriales las modificaciones propuestas no son relevantes, sin embargo, una revisión más pausada habría permitido examinar algunas cuestiones que preocupan al sector.

No obstante somos conscientes de que la ley tiene sus limitaciones y que los grandes retos se encuentran en el desarrollo reglamentario que, por su extensión, prevemos se alargará los próximos cuatro años. También en su aplicación,  y para esto  la Comisión de Coordinación tiene un papel fundamental para lograr una política común de residuos en todo el territorio.

*El viernes 25 de mayo se publicó en el Boletín Oficial de las Cortes el plazo de enmiendas que expira el día 4 de junio.

*El miércoles 30 de mayo se publicó en el Boletín Oficial de las Cortes que el plazo de enmiendas queda ampliado  hasta el día 8 de junio.

21
May

El futuro de AENA

Escrito el 21 mayo 2012 por Manuel Molina en Sector público

Aunque todavía no se ha establecido el modelo de privatización que se va a adoptar, la dirección del Ente Público AENA ha manifestado su intención de realizar profundos cambios en la Compañía de cara a una futura venta en un plazo fijado de 18 meses.

 Fin a las privatizaciones de los aeropuertos de Barajas y El Prat por separado

De los aeropuertos españoles, son los de Barajas y el Prat los que más viajeros transportan. Así pues, en 2010 el número viajeros que pasó por el Aeropuerto Madrid-Barajas fue de 49.866.113, superior a los 48.437.147 de 2009. El aeropuerto de Barcelona-El Prat lo emplearon 29.209.536 en 2010, frente a los 27.421.682 de 2009.

El anterior Ejecutivo se marcó el objetivo de privatizar ambos aeropuertos, siguiendo manteniendo el Estado el control del resto (AENA gestiona un total de 75 aeropuertos, de los cuales 47 se encuentran en España).

El hecho de que Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat sean los principales aeropuertos españoles hizo que el actual Ejecutivo del Partido Popular evitase la segregación de los mismos del Ente Público AENA, prefiriendo así proceder a una posible venta futura del conjunto de la Compañía.

Cambios en la Organización de la Compañía

Esta venta irá acompañada de diversas modificaciones.

Según la Organización de Aviación Internacional (OACI), los aeropuertos deberían estimular sus operaciones comerciales, de forma que diversifiquen y rentabilicen más sus actividades, siendo así más sostenibles en el largo plazo. En 2010 los ingresos aeroportuarios representaban el 44%, los procedentes de navegación aérea el 34% y los de actividades comerciales el 19%, representando estos últimos unos ingresos de 75 millones de €.

La nueva estrategia que se marca el Ente Público es aumentar en 100 millones de euros anuales los beneficios procedentes de actividades comerciales,  aumentando para ello en 20.000 metros cuadrados la superficie comercial de los siete principales aeropuertos. A su vez, se prevé se incrementen las tasas y tarifas aplicadas a los aeropuertos, reguladas por la Comisión de Regulación Económica Aeroportuaria (CREA) y actualmente dependiente de la Comisión Nacional de la Competencia.

 ¿Similitudes con el modelo de privatización británico?

En 1986 se crea la British Airport Authority (BAA), sociedad que engloba a los principales aeropuertos británicos y que pasó a cotizar en bolsa bajo estas iniciales. A lo largo de todos estos años no se ha aplicado en ningún país un modelo similar que implique la privatización de todo su sistema aeroportuario (tanto la infraestructura como la gestión de la misma).

Bien es cierto que el modelo de privatización británico no ha estado exento de polémica. En los últimos años la BAA se ha visto obligada a vender algunos de sus aeropuertos acusada de fomentar situaciones de monopolio. Este es el caso del London Gatwick Airport, propiedad de BAA hasta diciembre de 2009 y  adquirido por Global Infrastructure Partners tras la imposición por parte de la Comisión Nacional de la Competencia de venderlo.

Una privatización del Ente Público AENA ayudaría a sanear sus maltrechas cuentas (acumula una deuda de 14.000 millones de euros), así como una posible mayor competencia entre algunos aeropuertos (en España hay algunos aeropuertos situados a menos de 50 km de distancia). Las reformas que se acometan en los próximos meses, así como el modelo que se aplique de cara a su futura venta serán cruciales para la buena marcha del sistema aéreo español.

16
May

La relación entre el ORIGAMI y el Medio Ambiente.

Escrito el 16 mayo 2012 por Román Gómez-Millán en Sector público

Quiero poner sobre la mesa un tema de innovación en la gestión de la cadena de valor de un servicio público, el caso del impuesto sobre las bolsas de basura de los supermercados. Una política, en mi opinión muy acertada, de incorporación del ciudadano en la cadena de valor de la protección del medio ambiente. Y del cómo a través de penalizar vía impuestos se corrigen comportamientos y se consigue que el consumidor final sea parte del proceso de reciclaje.
No frecuento mucho los supermercados, por suerte existe internet, pero un sábado me acerqué a unos grandes almacenes con el objeto de comprar seis o siete artículos de urgencia, la familia numerosa es lo que tiene, y cuál fue mi sorpresa cuando la señora que se encontraba en la cola delante de mí saca de su bolso dos pequeños triángulos de plástico, que en una suerte de habilidad –cuál maestro origami- comienza a desenvolver para convertir, bajo mi atenta y sorprendida mirada, en dos bolsas de plástico de las de toda la vida.
Acto seguido comienza a introducir toda su compra en las citadas bolsas, y mostrando una nueva habilidad digna de los maestros orientales más sabios, encaja cual “tetris” todos los productos en las dos bolsas. Yo cuando comenzó aquella tarea hubiese apostado una mano a que no era capaz de introducir todos los artículos en dos bolsas. La cajera, que era de mi opinión, le preguntó si quería una bolsa, a lo que nuestra “sensei” dijo –No te preocupes guapa que esto entra-, ¡y entró!.
Cuándo me tocó el turno puse mis artículos en la caja y solicité bolsas. La cajera muy amablemente me preguntó que cuántas quería, a lo que respondí –las necesarias para que no se me rompa la bolsa de aquí al coche, pero calcule usted-. Cuando miré la cuenta, la bolsa me había costado cinco céntimos, repito cinco céntimos. Nuestra maestra “sensei” había traído, y doblado con su arte origami, dos bolsas, había realizado una labor de organización espacial digna de ingenieros, todo por diez céntimos. No era posible, este mínimo ahorro no era condición suficiente para todo este “jaleo”, pero si ese ahorro se pierde si cambiamos de marca de leche. Entonces empecé a observar, y el comportamiento era repetido por la mayoría de los compradores. Unos traían “su bolsa” de casa, otros compraban las bolsas mínimas hasta límites ridículos, otros preferían jugar a funambulistas llevando la compra “en brazos”.
Entonces empecé a investigar, el cobro de las bolsas se establece por la comunidad autónoma como impuesto sobre las bolsas de un solo uso en aras de la protección ambiental. Se estima que cada habitante consumía 300 bolsas de plástico al año, lo que supone un peso de 98.800 toneladas de residuos, ya que menos del 10% se reciclaba. Seguí investigando y resulta que existe un día internacional libre de bolsas (el 3 de julio por si no estabais enterados). Y llegué a una conclusión, los consumidores reciclan las bolsas por tres motivos fundamentales:

 

  • Por la protección del medio ambiente, creo que muy pocos lo hacen por el bien común, pero sí es cierto que se ha conseguido algo de concienciación.
  • Por el ahorro, posiblemente la mayoría tenga esta motivación, pese a que el ahorro es mínimo y existen otras vías que pueden generar más ahorro, marcas blancas, promociones, etc.
  • Por el hecho de que siempre ha sido gratis y ahora lo cobran, y eso “fastidia” una barbaridad. También habrá un numeroso grupo que sustente su decisión en este argumento.

En cualquier caso, e independientemente de cuál sea la motivación, lo cierto es que esta política ha conseguido que muchísima gente recicle las bolsas, generando un ahorro energético por la fabricación de bolsas de plástico altamente contaminantes y apoyando a la conservación del medio ambiente al reducir los residuos que generados, INCORPORÁNDOSE A LA CADENA DE VALOR DE LA PROTECCIÓN AMBIENTAL.
Pero no pensemos que esto es nuevo, muchos de nosotros nos acordaremos de los cascos retornables de las botellas de Coca-Cola, otra manera de introducirnos en la cadena de valor, en este caso la de reciclaje para la marca de bebidas.
Quizás sea tema para otro post, pero se me ocurren multitud de actuaciones en este ámbito que podrían reducir fácilmente los residuos. Por qué no aplicamos una tasa a las empresas de yogures por poner tanto envase, el envase de plástico de cada yogur, el cartón del pack, el embalaje de los pales, etc.. Al final el consumidor exigiría que se redujesen u optimizase el packaging para minimizar los residuos, no por ser “verdes” sino por no pagar un sobrecoste, como nuestra amiga “sensei”. Si se reducen los residuos, reducimos el coste del reciclaje y reducimos los impuestos. Pero ojo, el objetivo es mejorar el servicio público no imponer impuestos que al final sólo sirvan para recaudar.
Con este post os traslado mis inquietudes y os pido que pensemos qué otros pequeños cambios pueden generar grandes actuaciones. Y por supuesto todo aquel que sepa doblar las bolsas en triangulitos que comparta esta sabiduría en wikipedia.

10
May

¿Por qué no se reduce el peso del sector público? Cui prodest?

Escrito el 10 mayo 2012 por Jose María Sánchez Alarcos en Sector público

Cuando alguien ha planteado soluciones de la empresa privada para el aligeramiento del sector público, es habitual que surja una primera línea de defensa: “Las recetas para la empresa privada no valen en el sector público”. Antes de despreciar el argumento como excusas de mal pagador, deberíamos entrar y tratar de definir qué es diferente en el sector público porque realmente sí hay diferencias:

  1. ¿Cuántos funcionarios se necesitan?: La figura de funcionario originalmente surgió como la necesidad de que determinadas posiciones se escapasen a una especie de “ley de obediencia debida”. La seguridad en el empleo supone que la autoridad jerárquica tiene limitaciones y el funcionario puede negarse a algo que vaya en contra de lo que considera correcto. ¿Tiene sentido que un ordenanza o un administrativo sean funcionarios o el carácter de funcionario debería limitarse a posiciones concretas? La seguridad en el empleo del funcionario existe para que pueda oponerse a la realización de actividades ilegítimas pero, en lugar de eso, es utilizada  como contrapartida a un salario más bajo del que tendría en una actividad similar en el ámbito privado.
  2. En el sector público no existe ánimo de lucro: Cierto y ésta ha sido una característica interpretada como “barra libre”, especialmente desde posiciones políticas. En el sector privado, cuando la cifra de beneficios disminuye se encienden todas las luces rojas y, por ello, la cifra de beneficios acaba siendo utilizada como indicador de eficiencia. No es correcto; un negocio privado puede ser muy eficiente y no dar beneficios y esto señalaría, sin ninguna duda, que no es un negocio viable. En sentido contrario, un negocio puede ser muy ineficiente y dar beneficios por encontrarse en una situación de privilegio por la causa que fuere. Es esperable que en este caso el nivel de despilfarro y burocracia crezca proporcionalmente al volumen de beneficios. La cifra de beneficios no es, por tanto, un indicador perfecto pero es un indicador. ¿Cuál tiene el sector público? El sector privado tiene una alarma de eficiencia que no funciona bien pero el sector público no tiene ninguna y, aunque no le sean exigibles beneficios, sí le es exigible la eficiencia.

Cuando la interpretación se lleva a términos de eficiencia, parece claro que el sector público necesita indicadores de eficiencia totalmente distintos de algo imperfecto pero simple y visible como es la cifra de beneficios. Podemos decir que ésta es la dificultad técnica para conseguir que el sector público funcione eficientemente. Sin embargo, no es ésta la única ni posiblemente más importante dificultad:

Un viejo chiste decía que a un partido político lo llamaban el estanco porque entraban allí por Ideales y salían con Fortuna (marcas de tabaco ambas). No mencionaré el partido político del que se decía esto porque hacerlo representaría un agravio comparativo respecto de otros a los que encajaría igualmente el nombre de estanco y por idénticos motivos. Los partidos son, en buena parte, maquinarias cuyo éxito se mide en términos de cuota de poder conseguida. Cuanto mayor sea la cuota de poder, mayor será el número de personas que podrán colocar.

Si se racionaliza la distribución de competencias entre Estado central y CC.AA., si se eliminan las Diputaciones, si se reduce el número de Ayuntamientos, si se eliminan las empresas públicas que no aportan nada y si se realiza una auditoría organizativa que permita eliminar los ejércitos de asesores, liberados y demás familia, el partido político que tome esta decisión se verá obligado a hacer un ERE en sus propias filas, cosa que le puede resultar más difícil de afrontar que la ira del ciudadano exprimido sin que vea claramente dónde va su dinero.

Hay una diferencia sustancial entre el sector público y el sector privado: Este último tiene un indicador de eficiencia que, siendo muy imperfecto, permite señalar un punto donde decir “Aquí se acaban las bromas”. El sector publico no tiene tal indicador y eso, en sí mismo, es una invitación a buscar atajos y puertas falsas.

Además de la razón organizativa, existe una razón política: El partido que se atreva a afrontar una reforma seria del sector público va a generar muchos damnificados entre sus propias filas. En el pasado se han realizado numerosas privatizaciones que no eran sino una forma de hacer que viniera un tercero sin compromisos previos a afrontar un problema en el que el poder de turno no quería entrar.

En una situación crítica como la actual ¿se atreverá alguien a coger el toro por los cuernos o, como en el caso de las privatizaciones, se preferirá que entren los “hombres grises” de Bruselas sin compromisos previos?

9
May

¿CÓMO VA LA COSA?- BUENO…, TIRANDO QUE NO ES POCO.

Escrito el 9 mayo 2012 por Román Gómez-Millán en Sector público

Me estreno en este Blog con una reflexión general, petición más bien, sobre la necesidad de insuflar optimismo en nuestro entorno. Hemos pasado de los brotes verdes, que por cierto nadie creyó, nadie vio y nadie reclamó, al pesimismo más absoluto. Las medidas tomadas por el nuevo gobierno, que si bien suponen un importante esfuerzo de todos, son básicas para que podamos volver a competir en las grandes ligas, están incrementando aún más la sensación de derrota que se vive en las calles. El paro, la crisis financiera, los escándalos de corrupción, hasta la sequía, todo son noticias negativas. Pero lo más preocupante de todo esto, no es el ambiente negativo general, es que estamos empezando a bajar los brazos, y esto señores (y señoras para que no se me enfade nadie) no podemos permitirlo.
Como muestra un botón, ayer, en la antesala de una responsable de una Administración Autonómica, escuché a dos funcionarios mantener la siguiente conversación:
– ¿Qué?, ¿cómo va la cosa?-
– Bueno…., tirando que no es poco, agobiada por los recortes que nos esperan, este año el presupuesto nos lo van a dejar en ropa interior (en la versión original se usó un término más coloquial).-
– Bueno, pues cerramos las contrataciones en julio y punto.-

Ese es el error de partida, no podemos pensar que porque existan recortes presupuestarios tendremos que dejar de “hacer cosas” y punto, es el momento de la verdadera innovación, de comenzar a repensar lo ya pensado, de preguntarse qué tenemos que hacer para sacar esto entre todos. Está en la mano de todos aportar nuestro granito de arena en ver qué podemos hacer, qué medidas podemos tomar para mitigar esta situación, a sabiendas de que puedan ser dolorosas –como las últimas medidas relativas a la reforma laboral-.

Desde la función pública se debe actuar como cicerone de esta nueva visión de cambio, de innovación e incluso de invención de nuevas herramientas para seguir cumpliendo con su misión. La mejor forma de conocer una comarca es ir de la mano de un oriundo, la mejor manera de enseñar el camino del cambio es llevándolo a cabo. Por ello el sector público tiene que ser un importante cicerone de este cambio cultural en el que estamos inmersos, pero desde dentro, no sólo a nivel político, sino a nivel del funcionario de a pié – que son un importante activo del cambio- que es el que puede confirmar este nuevo rumbo. Como escuché una vez en un mitin “Es importante decir lo que haces y hacer lo que dices”. De lo primero ya se ocupan los políticos, de lo segundo se suelen ocupar los funcionarios. Pero hagámoslo de verdad, basta ya de decir que en la administración no es aplicable la I+D+i, repensemos, innovemos, inventemos.

Terminando con el genial Quino que a través de Mafalda diría “Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”. Muy aplicable a nuestro “cómo va la cosa”.

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