21
May

El futuro de AENA

Escrito el 21 mayo 2012 por Manuel Molina en Sector público

Aunque todavía no se ha establecido el modelo de privatización que se va a adoptar, la dirección del Ente Público AENA ha manifestado su intención de realizar profundos cambios en la Compañía de cara a una futura venta en un plazo fijado de 18 meses.

 Fin a las privatizaciones de los aeropuertos de Barajas y El Prat por separado

De los aeropuertos españoles, son los de Barajas y el Prat los que más viajeros transportan. Así pues, en 2010 el número viajeros que pasó por el Aeropuerto Madrid-Barajas fue de 49.866.113, superior a los 48.437.147 de 2009. El aeropuerto de Barcelona-El Prat lo emplearon 29.209.536 en 2010, frente a los 27.421.682 de 2009.

El anterior Ejecutivo se marcó el objetivo de privatizar ambos aeropuertos, siguiendo manteniendo el Estado el control del resto (AENA gestiona un total de 75 aeropuertos, de los cuales 47 se encuentran en España).

El hecho de que Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat sean los principales aeropuertos españoles hizo que el actual Ejecutivo del Partido Popular evitase la segregación de los mismos del Ente Público AENA, prefiriendo así proceder a una posible venta futura del conjunto de la Compañía.

Cambios en la Organización de la Compañía

Esta venta irá acompañada de diversas modificaciones.

Según la Organización de Aviación Internacional (OACI), los aeropuertos deberían estimular sus operaciones comerciales, de forma que diversifiquen y rentabilicen más sus actividades, siendo así más sostenibles en el largo plazo. En 2010 los ingresos aeroportuarios representaban el 44%, los procedentes de navegación aérea el 34% y los de actividades comerciales el 19%, representando estos últimos unos ingresos de 75 millones de €.

La nueva estrategia que se marca el Ente Público es aumentar en 100 millones de euros anuales los beneficios procedentes de actividades comerciales,  aumentando para ello en 20.000 metros cuadrados la superficie comercial de los siete principales aeropuertos. A su vez, se prevé se incrementen las tasas y tarifas aplicadas a los aeropuertos, reguladas por la Comisión de Regulación Económica Aeroportuaria (CREA) y actualmente dependiente de la Comisión Nacional de la Competencia.

 ¿Similitudes con el modelo de privatización británico?

En 1986 se crea la British Airport Authority (BAA), sociedad que engloba a los principales aeropuertos británicos y que pasó a cotizar en bolsa bajo estas iniciales. A lo largo de todos estos años no se ha aplicado en ningún país un modelo similar que implique la privatización de todo su sistema aeroportuario (tanto la infraestructura como la gestión de la misma).

Bien es cierto que el modelo de privatización británico no ha estado exento de polémica. En los últimos años la BAA se ha visto obligada a vender algunos de sus aeropuertos acusada de fomentar situaciones de monopolio. Este es el caso del London Gatwick Airport, propiedad de BAA hasta diciembre de 2009 y  adquirido por Global Infrastructure Partners tras la imposición por parte de la Comisión Nacional de la Competencia de venderlo.

Una privatización del Ente Público AENA ayudaría a sanear sus maltrechas cuentas (acumula una deuda de 14.000 millones de euros), así como una posible mayor competencia entre algunos aeropuertos (en España hay algunos aeropuertos situados a menos de 50 km de distancia). Las reformas que se acometan en los próximos meses, así como el modelo que se aplique de cara a su futura venta serán cruciales para la buena marcha del sistema aéreo español.

16
May

La relación entre el ORIGAMI y el Medio Ambiente.

Escrito el 16 mayo 2012 por Román Gómez-Millán en Sector público

Quiero poner sobre la mesa un tema de innovación en la gestión de la cadena de valor de un servicio público, el caso del impuesto sobre las bolsas de basura de los supermercados. Una política, en mi opinión muy acertada, de incorporación del ciudadano en la cadena de valor de la protección del medio ambiente. Y del cómo a través de penalizar vía impuestos se corrigen comportamientos y se consigue que el consumidor final sea parte del proceso de reciclaje.
No frecuento mucho los supermercados, por suerte existe internet, pero un sábado me acerqué a unos grandes almacenes con el objeto de comprar seis o siete artículos de urgencia, la familia numerosa es lo que tiene, y cuál fue mi sorpresa cuando la señora que se encontraba en la cola delante de mí saca de su bolso dos pequeños triángulos de plástico, que en una suerte de habilidad –cuál maestro origami- comienza a desenvolver para convertir, bajo mi atenta y sorprendida mirada, en dos bolsas de plástico de las de toda la vida.
Acto seguido comienza a introducir toda su compra en las citadas bolsas, y mostrando una nueva habilidad digna de los maestros orientales más sabios, encaja cual “tetris” todos los productos en las dos bolsas. Yo cuando comenzó aquella tarea hubiese apostado una mano a que no era capaz de introducir todos los artículos en dos bolsas. La cajera, que era de mi opinión, le preguntó si quería una bolsa, a lo que nuestra “sensei” dijo –No te preocupes guapa que esto entra-, ¡y entró!.
Cuándo me tocó el turno puse mis artículos en la caja y solicité bolsas. La cajera muy amablemente me preguntó que cuántas quería, a lo que respondí –las necesarias para que no se me rompa la bolsa de aquí al coche, pero calcule usted-. Cuando miré la cuenta, la bolsa me había costado cinco céntimos, repito cinco céntimos. Nuestra maestra “sensei” había traído, y doblado con su arte origami, dos bolsas, había realizado una labor de organización espacial digna de ingenieros, todo por diez céntimos. No era posible, este mínimo ahorro no era condición suficiente para todo este “jaleo”, pero si ese ahorro se pierde si cambiamos de marca de leche. Entonces empecé a observar, y el comportamiento era repetido por la mayoría de los compradores. Unos traían “su bolsa” de casa, otros compraban las bolsas mínimas hasta límites ridículos, otros preferían jugar a funambulistas llevando la compra “en brazos”.
Entonces empecé a investigar, el cobro de las bolsas se establece por la comunidad autónoma como impuesto sobre las bolsas de un solo uso en aras de la protección ambiental. Se estima que cada habitante consumía 300 bolsas de plástico al año, lo que supone un peso de 98.800 toneladas de residuos, ya que menos del 10% se reciclaba. Seguí investigando y resulta que existe un día internacional libre de bolsas (el 3 de julio por si no estabais enterados). Y llegué a una conclusión, los consumidores reciclan las bolsas por tres motivos fundamentales:

 

  • Por la protección del medio ambiente, creo que muy pocos lo hacen por el bien común, pero sí es cierto que se ha conseguido algo de concienciación.
  • Por el ahorro, posiblemente la mayoría tenga esta motivación, pese a que el ahorro es mínimo y existen otras vías que pueden generar más ahorro, marcas blancas, promociones, etc.
  • Por el hecho de que siempre ha sido gratis y ahora lo cobran, y eso “fastidia” una barbaridad. También habrá un numeroso grupo que sustente su decisión en este argumento.

En cualquier caso, e independientemente de cuál sea la motivación, lo cierto es que esta política ha conseguido que muchísima gente recicle las bolsas, generando un ahorro energético por la fabricación de bolsas de plástico altamente contaminantes y apoyando a la conservación del medio ambiente al reducir los residuos que generados, INCORPORÁNDOSE A LA CADENA DE VALOR DE LA PROTECCIÓN AMBIENTAL.
Pero no pensemos que esto es nuevo, muchos de nosotros nos acordaremos de los cascos retornables de las botellas de Coca-Cola, otra manera de introducirnos en la cadena de valor, en este caso la de reciclaje para la marca de bebidas.
Quizás sea tema para otro post, pero se me ocurren multitud de actuaciones en este ámbito que podrían reducir fácilmente los residuos. Por qué no aplicamos una tasa a las empresas de yogures por poner tanto envase, el envase de plástico de cada yogur, el cartón del pack, el embalaje de los pales, etc.. Al final el consumidor exigiría que se redujesen u optimizase el packaging para minimizar los residuos, no por ser “verdes” sino por no pagar un sobrecoste, como nuestra amiga “sensei”. Si se reducen los residuos, reducimos el coste del reciclaje y reducimos los impuestos. Pero ojo, el objetivo es mejorar el servicio público no imponer impuestos que al final sólo sirvan para recaudar.
Con este post os traslado mis inquietudes y os pido que pensemos qué otros pequeños cambios pueden generar grandes actuaciones. Y por supuesto todo aquel que sepa doblar las bolsas en triangulitos que comparta esta sabiduría en wikipedia.

10
May

¿Por qué no se reduce el peso del sector público? Cui prodest?

Escrito el 10 mayo 2012 por Jose María Sánchez Alarcos en Sector público

Cuando alguien ha planteado soluciones de la empresa privada para el aligeramiento del sector público, es habitual que surja una primera línea de defensa: «Las recetas para la empresa privada no valen en el sector público». Antes de despreciar el argumento como excusas de mal pagador, deberíamos entrar y tratar de definir qué es diferente en el sector público porque realmente sí hay diferencias:

  1. ¿Cuántos funcionarios se necesitan?: La figura de funcionario originalmente surgió como la necesidad de que determinadas posiciones se escapasen a una especie de «ley de obediencia debida». La seguridad en el empleo supone que la autoridad jerárquica tiene limitaciones y el funcionario puede negarse a algo que vaya en contra de lo que considera correcto. ¿Tiene sentido que un ordenanza o un administrativo sean funcionarios o el carácter de funcionario debería limitarse a posiciones concretas? La seguridad en el empleo del funcionario existe para que pueda oponerse a la realización de actividades ilegítimas pero, en lugar de eso, es utilizada  como contrapartida a un salario más bajo del que tendría en una actividad similar en el ámbito privado.
  2. En el sector público no existe ánimo de lucro: Cierto y ésta ha sido una característica interpretada como «barra libre», especialmente desde posiciones políticas. En el sector privado, cuando la cifra de beneficios disminuye se encienden todas las luces rojas y, por ello, la cifra de beneficios acaba siendo utilizada como indicador de eficiencia. No es correcto; un negocio privado puede ser muy eficiente y no dar beneficios y esto señalaría, sin ninguna duda, que no es un negocio viable. En sentido contrario, un negocio puede ser muy ineficiente y dar beneficios por encontrarse en una situación de privilegio por la causa que fuere. Es esperable que en este caso el nivel de despilfarro y burocracia crezca proporcionalmente al volumen de beneficios. La cifra de beneficios no es, por tanto, un indicador perfecto pero es un indicador. ¿Cuál tiene el sector público? El sector privado tiene una alarma de eficiencia que no funciona bien pero el sector público no tiene ninguna y, aunque no le sean exigibles beneficios, sí le es exigible la eficiencia.

Cuando la interpretación se lleva a términos de eficiencia, parece claro que el sector público necesita indicadores de eficiencia totalmente distintos de algo imperfecto pero simple y visible como es la cifra de beneficios. Podemos decir que ésta es la dificultad técnica para conseguir que el sector público funcione eficientemente. Sin embargo, no es ésta la única ni posiblemente más importante dificultad:

Un viejo chiste decía que a un partido político lo llamaban el estanco porque entraban allí por Ideales y salían con Fortuna (marcas de tabaco ambas). No mencionaré el partido político del que se decía esto porque hacerlo representaría un agravio comparativo respecto de otros a los que encajaría igualmente el nombre de estanco y por idénticos motivos. Los partidos son, en buena parte, maquinarias cuyo éxito se mide en términos de cuota de poder conseguida. Cuanto mayor sea la cuota de poder, mayor será el número de personas que podrán colocar.

Si se racionaliza la distribución de competencias entre Estado central y CC.AA., si se eliminan las Diputaciones, si se reduce el número de Ayuntamientos, si se eliminan las empresas públicas que no aportan nada y si se realiza una auditoría organizativa que permita eliminar los ejércitos de asesores, liberados y demás familia, el partido político que tome esta decisión se verá obligado a hacer un ERE en sus propias filas, cosa que le puede resultar más difícil de afrontar que la ira del ciudadano exprimido sin que vea claramente dónde va su dinero.

Hay una diferencia sustancial entre el sector público y el sector privado: Este último tiene un indicador de eficiencia que, siendo muy imperfecto, permite señalar un punto donde decir «Aquí se acaban las bromas». El sector publico no tiene tal indicador y eso, en sí mismo, es una invitación a buscar atajos y puertas falsas.

Además de la razón organizativa, existe una razón política: El partido que se atreva a afrontar una reforma seria del sector público va a generar muchos damnificados entre sus propias filas. En el pasado se han realizado numerosas privatizaciones que no eran sino una forma de hacer que viniera un tercero sin compromisos previos a afrontar un problema en el que el poder de turno no quería entrar.

En una situación crítica como la actual ¿se atreverá alguien a coger el toro por los cuernos o, como en el caso de las privatizaciones, se preferirá que entren los «hombres grises» de Bruselas sin compromisos previos?

9
May

¿CÓMO VA LA COSA?- BUENO…, TIRANDO QUE NO ES POCO.

Escrito el 9 mayo 2012 por Román Gómez-Millán en Sector público

Me estreno en este Blog con una reflexión general, petición más bien, sobre la necesidad de insuflar optimismo en nuestro entorno. Hemos pasado de los brotes verdes, que por cierto nadie creyó, nadie vio y nadie reclamó, al pesimismo más absoluto. Las medidas tomadas por el nuevo gobierno, que si bien suponen un importante esfuerzo de todos, son básicas para que podamos volver a competir en las grandes ligas, están incrementando aún más la sensación de derrota que se vive en las calles. El paro, la crisis financiera, los escándalos de corrupción, hasta la sequía, todo son noticias negativas. Pero lo más preocupante de todo esto, no es el ambiente negativo general, es que estamos empezando a bajar los brazos, y esto señores (y señoras para que no se me enfade nadie) no podemos permitirlo.
Como muestra un botón, ayer, en la antesala de una responsable de una Administración Autonómica, escuché a dos funcionarios mantener la siguiente conversación:
– ¿Qué?, ¿cómo va la cosa?-
– Bueno…., tirando que no es poco, agobiada por los recortes que nos esperan, este año el presupuesto nos lo van a dejar en ropa interior (en la versión original se usó un término más coloquial).-
– Bueno, pues cerramos las contrataciones en julio y punto.-

Ese es el error de partida, no podemos pensar que porque existan recortes presupuestarios tendremos que dejar de “hacer cosas” y punto, es el momento de la verdadera innovación, de comenzar a repensar lo ya pensado, de preguntarse qué tenemos que hacer para sacar esto entre todos. Está en la mano de todos aportar nuestro granito de arena en ver qué podemos hacer, qué medidas podemos tomar para mitigar esta situación, a sabiendas de que puedan ser dolorosas –como las últimas medidas relativas a la reforma laboral-.

Desde la función pública se debe actuar como cicerone de esta nueva visión de cambio, de innovación e incluso de invención de nuevas herramientas para seguir cumpliendo con su misión. La mejor forma de conocer una comarca es ir de la mano de un oriundo, la mejor manera de enseñar el camino del cambio es llevándolo a cabo. Por ello el sector público tiene que ser un importante cicerone de este cambio cultural en el que estamos inmersos, pero desde dentro, no sólo a nivel político, sino a nivel del funcionario de a pié – que son un importante activo del cambio- que es el que puede confirmar este nuevo rumbo. Como escuché una vez en un mitin “Es importante decir lo que haces y hacer lo que dices”. De lo primero ya se ocupan los políticos, de lo segundo se suelen ocupar los funcionarios. Pero hagámoslo de verdad, basta ya de decir que en la administración no es aplicable la I+D+i, repensemos, innovemos, inventemos.

Terminando con el genial Quino que a través de Mafalda diría “Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”. Muy aplicable a nuestro “cómo va la cosa”.

27
Abr

La rana hervida

Escrito el 27 abril 2012 por Jose María Sánchez Alarcos en Sector público

No se sabe qué hay de leyenda urbana en la historia de la rana hervida pero le es aplicable el dicho italiano de se non è vero, é ben trovato: Supuestamente, la rana se mete en una cacerola con agua puesta a calentar muy lentamente y, al principio, nota un calor agradable que, poco a poco, se va haciendo incómodo. Cuando decide que la situación es insoportable y quiere salir, se encuentra con que ya le fallan las fuerzas y muere hervida en la cacerola. Naturalmente, la situación no habría sido la misma si la rana hubiera saltado dentro de una cacerola de agua hirviendo porque habría vuelto a saltar inmediatamente para salir.

Algo similar le podría pasar en una situación excepcionalmente grave en lo político y en lo económico a un gobierno apoyado por una mayoría absoluta en el Parlamento: En un artículo anterior mencionaba que el coste del Estado se había multiplicado por 6,25 en el mismo periodo que el PIB se había multiplicado por 1,8: Las fuentes estaban citadas y están disponibles para cualquiera que tenga interés en reproducir los cálculos.

Una mayoría absoluta en un Parlamento manda un mensaje claro al gobierno que salga de esa mayoría: Son necesarios cambios urgentes en muchos terrenos, especialmente en la estructura del Estado, y esos cambios no se están haciendo o se están haciendo con una timidez que los hace poco creíbles y están siendo comunicados con una torpeza  no ya de un estudiante poco aventajado de primer curso de Ciencias de la Información sino de uno, menos aventajado todavía, de Veterinaria o similar.

Está claro que hay que acabar con cuestiones como el turismo sanitario o llegar al extremo de que inmigrantes que han vuelto a sus países de origen continúen cargando su atención sanitaria a la Seguridad Social española.  No estaría de más que eso se explicase y no se quedasen arrinconados ante discursos demagógicos.

Tampoco estaría mal que se aplicase y se explicase el principio de que las tasas universitarias suban para los estudiantes de bajo rendimiento -que son muchos- y, al mismo tiempo, se aumenten las becas para los que necesitan apoyo económico y son buenos estudiantes.

Probablemente sus votantes les habrían perdonado cuestiones como las subidas de impuestos, los copagos y tantas otras cosas…si al mismo tiempo hubieran percibido firmeza en abordar el cáncer que representan las cuentas del Estado y otro tema que cuantitativamente puede ser menor pero muy representativo: Los privilegios de la clase política en los mismos terrenos en que se está recortando.

Una mayoría absoluta sirve para -y exige imperiosamente- tomar decisiones y no utilizarla como un comodín cuando fallan los demás recursos. Cualquiera que intente mirar las cosas con cierta objetividad podía ver que el Gobierno actual tenía la comunicación pública con RTVE a la cabeza en contra. ¿Necesitan cinco meses y tirar de los galones que les da la mayoría absoluta para cambiar ese estado de cosas? ¿Necesitan hacer lo mismo frente a los nacionalistas de Convergencia también como última solución? Hacen lo que tenían que hacer al final y de malos modos, quedando como dictadores por utilizar una mayoría que tendrían que haber utilizado desde el principio.

Hoy nos despertamos con la noticia de que Standard & Poor’s ha rebajado la calificación de la deuda española. ¿Será porque fuera tengan la misma percepción que mucha gente puede tener dentro, es decir, que no se están tocando temas de fondo como la estructura del Estado? ¿Se atreverán a hacerlo cuando ni siquiera se cumplen sentencias del Tribunal Supremo en los lugares en que al político autonómico de turno así le viene en gana? ¿Se atreverán a intervenir de verdad alguna Comunidad o lo harán de forma testimonial con alguna uniprovincial y, si es posible, propia? ¿Se atreverán, por ejemplo, a intervenir una Cataluña o una Andalucía si incumple los objetivos de déficit?

La falta de decisión que se está mostrando en este terreno sólo se explica si se tiene un concepto equivocado de la política que, básicamente, puede enunciarse como «los míos estarán conmigo siempre haga lo que haga y lo único que tengo que hacer es no excitar a los contrarios». Pocas cosas más falsas. Afortunadamente, los propios -los que seguirían votando a un partido aunque vieran que se llevaban a sus adversarios a campos de concentración en vagones de ganado- son pocos tanto a izquierda como a derecha. Poco a poco, la mayoría absoluta y la indecisión pueden conducir a la situación de la rana hervida.

Parafraseando, pero con sentido opuesto, al rey en El alcalde de Zalamea podríamos decir no sólo que Acertar lo menos no importa si erró en lo principal. Es mucho más que eso: La legitimidad para actuar en lo menos se gana cuando se muestra decisión en lo principal y eso es, ni más ni menos, que el Estado mastodóntico que tenemos.

Por mucho que nos pese y visto lo visto, Standard & Poor’s no está solo en sus dudas sobre el futuro.

26
Abr

El pasado día 19 de abril se constituyó la Comisión de coordinación contemplada en la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados. La Comisión estuvo presidida por Guillermina Yanguas, directora general de Evaluación y Calidad Ambiental y Medio Natural, y se creó como un “foro de encuentro, discusión, colaboración y cooperación de las administraciones competentes en materia de residuos”.

En su primera reunión algunos directores generales de las diferentes Comunidades Autónomas representadas, solicitaron al Gobierno un cambio en la Ley de residuos, por ejemplo en aspectos relacionados con la simplificación de las cargas administrativas que tiene que soportar el sector.

El director general de Calidad Ambiental de la Comunidad Valenciana, Vicente Tejedo, fue más concreto en las medidas que piden al Gobierno para conseguir mejoras en el sector de la gestión de residuos. Según Tejedo, “hay leyes más modernas que entran en contradicción con las más antiguas”, por ello se debería “armonizar el protocolo de actuación para descatalogar un residuo como peligroso y revisar su tipificación y caracterización, ya que se encuentra obsoleta”.

Ante estas afirmaciones no hay que olvidar que la caracterización de un residuo como peligroso es una normativa europea que obedece a la necesidad de evitar riesgos para la salud y el medio ambiente. De no cumplirse, quedaríamos expuestos a sanciones por parte de la Unión Europea por incumplimiento de la legislación vigente.

Desde mediados de los 80 comenzaron las actividades de tratamiento de residuos peligrosos con el fin de combatir los riesgos derivados de los suelos contaminados, que hoy en día se siguen descontaminando a muy elevado coste. El tratamiento de residuos peligrosos es la actividad más consolidada del área de gestión de residuos y ha evolucionado hacia un sector que recupera energía, materias primas y genera empleo. De darse los cambios propuestos en la Comisión se rebajaría el nivel de exigencia ambiental para las empresas y aumentarían los riesgos para la salud pública y el entorno.

Por ello no tiene sentido plantear esta cuestión desde una Comunidad Autónoma o desde España, ya que es una legislación comunitaria que obedece a criterios estrictamente técnicos que deben ser aplicados de forma rigurosa y homogénea en todo el país. De esta forma se evitaría la justificación de la gestión incorrecta de los residuos que son peligrosos y que no son tratados como tal. Algunos de estos residuos terminan mezclándose con residuos de otras características, obviando el tratamiento que les corresponde en función de su peligrosidad o dificultando y encareciendo su gestión y otros acaban diluyéndose en otro tipo de procesos. Acciones que ya están teniendo consecuencias tangibles.

 

19
Abr

Crisis del Sistema Educativo

Escrito el 19 abril 2012 por Alejandro Pinto González en Innovación, Sector público

Mientras el debate sobre la crisis económica internacional (conyuntural) acapara prácticamente todo el espacio mediático, quiero recuperar aquí una exposición sobre la crisis ( internacional y no coyuntural) del sistema educativo. Una magnífica y creativa exposición de Sir Ken Robinson (http://www.sirkenrobinson.com/) que remueve conciencias. Y que nos insta a la urgencia de comenzar a trabajar en una reforma profunda y dificil del sistema educativo que lo adapte a las necesidades del siglo XXI. Aquellos países que lo consigan serán los líderes a finales de siglo.

12
Abr

Los planes medioambientales del Gobierno presentados en el Senado

Escrito el 12 abril 2012 por Luis Palomino Leal en Sector público

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, compareció el pasado lunes en el Senado. Hace unos meses en el Congreso expuso cuáles iban a ser las líneas de actuación de su Gobierno en materia ambiental y esta semana ha especificado algunas reformas y cambios que van a llevar a cabo desde el ministerio.

El ministro ha dejado claro que el medio ambiente no es sólo un valor en sí mismo, sino que además puede generar riqueza, empleo y bienestar para los ciudadanos. El cumplimiento de las normativas europeas y el diálogo entre la administración y los agentes involucrados son las bases para conseguir generar empleos verdes y el desarrollo económico esperado del sector. Aspecto que la Comisión Europea ya indicó en febrero:  la aplicación rigurosa de la legislación de residuos tendría un impacto muy positivo sobre el empleo.

La situación económica de España sabemos que está en un momento muy delicado, pero no por esto se pueden relajar los controles y permitir el incumplimiento de las leyes ambientales, ya que puede ocasionar serias consecuencias para el futuro además de tener un impacto muy negativo sobre el empleo verde. En esta línea, el ministro se ha comprometido a mejorar la cooperación entre las administraciones públicas y otros agentes interesados, y a simplificar y racionalizar del marco jurídico y la agilización de los controles medioambientales.

Además de la Ley de Costas, la depuración de las aguas y el cambio climático, el Gobierno también ha centrado sus políticas en la gestión de residuos. El objetivo fundamental es simplificar y reducir las cargas administrativas que recaen en los distintos operadores. Una simplificación en la que el propio sector aboga por una política común de residuos en todas las Comunidades Autónomas.

Para lograrlo las empresas y agentes del sector de gestión de residuos apuestan por el diálogo con las instituciones y la creación de la Comisión de Coordinación en materia de residuos que la Ley 22/2011 incluía. Según explicó el Ministro, esta Comisión se va a constituir el próximo mes, y en ella participarán todas las organizaciones competentes, lo que supondrá un instrumento de gran utilidad para abordar la mejora de la gestión de residuos en España.

A juicio del sector de tratamiento de residuos peligrosos, esta Comisión debería trabajar en la unificación de instrumentos económicos, como los cánones a la eliminación de residuos, la homogeneización de criterios de gestión y de aspectos concretos, como el concepto de subproducto.

Medidas ambientales con las que el ministro quiere recuperar la buena imagen de España y situarla como un ejemplo de responsabilidad ambiental ante Europa. Aunque los recortes y las presiones por partes de la Unión compliquen el escenario.

12
Abr

Según el resumen gráfico de los presupuestos generales del Estado que se han presentado para el año 2012 y que puede consultarse en la página web de La Moncloa, los organismos autónomos dela Administración General del Estado dispondrán de 51.206,7 millones de euros este año. Ello supone —según las citadas fuentes oficiales— una reducción media del 8,2% para estas instituciones públicas sobre los presupuestos del año 2011.

Pues bien, algunos recortes, que calificamos de tremendos y no solo en términos porcentuales, sino en dinero contante y sonante, se verifican en las administraciones institucionales que se indican a continuación. El Instituto de Cinematografía (adscrito al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) y el Instituto de Turismo de España (ídem Industria, Energía y Turismo) ven reducidos sus presupuestos del año 2011 al 2012, respectivamente, en un 35,4% y un 36,3%; el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón sufre un decremento presupuestario del 47,9% (o, lo que es lo mismo, pasa de 689 millones de euros en 2011 a 359 en 2012). También se ven afectados los presupuestos de las Confederaciones Hidrográficas (con una reducción de un 8,8% en conjunto) y la Agencia Estatal de Administración Tributaria (‑4,8%), que, comparados con los anteriores, son sin duda de menor importancia.

Merece un párrafo aparte (por la misión solidaria que tiene asignada y la proyección internacional de calidad que confiere) el caso de la Agencia Españolade Cooperación y Desarrollo (dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación). Esta recibe un 71,2% menos solo por lo que a presupuesto no financiero se refiere en comparación con el año anterior o, lo que es lo mismo, 594 millones de euros menos (los que van de los 834 millones de 2011 alos 240 millones para este ejercicio). Esta reducción ha sido calificada por la presidenta de la Coordinara de ONG para el Desarrollo, Mercedes Ruiz-Giménez, y que recoge la página web de la Fundación Habitáfrica, de «golpe brutal». Según esta entidad los recortes totales en materia de cooperación alcanzarán los 1.389 millones de euros.

Y esto solo por cuanto se refiere a los organismos autónomos centrales. Lo tremendo del caso es que, nada más presentarse el proyecto de los citados presupuestos del Estado, que, por supuesto, contienen reducciones que afectan a muchas otras partidas (pues, no en vano, la reducción en conjunto es de 27.300 millones de euros), nuestros acreedores e inversores internacionales y algunos socios europeos (con amigos así no se necesitan enemigos) han reaccionado de forma tan negativa, que el presidente del gobierno se ha visto en la necesidad de anunciar de repente una reducción adicional (¿prevista y en la reserva?, ¿improvisada?) de nada más y nada menos que de 10.000 millones de euros en los sectores de la Sanidad y la Educación.

Y, como mar de fondo, ante una situación económica nacional que todos los que saben califican de «paciente en el quirófano», las comunidades autónomas parecen seguir actuando como si la cosa no fuera con ellas (en el mejor de los casos); no hay forma de llegar a un acuerdo (sí, de salvación nacional) con el principal partido de la oposición y los agentes sindicales (los españoles para estas cosas, ciertamente, no somos los estadounidenses o los alemanes); y, claro, con todo eso (y alguna cosa más) entrando sin cesar en la coctelera de los misteriosos mercados financieros, la famosa prima de Riesgo (que vamos a tener que llamarla así, como si fuera pariente de ese tal Riesgo con mayúsculas, que nos tiene súbitamente encogidos como nación y pueblo, y que no conocíamos hasta hace un par de años) ha vuelto a descocarse. Y, todo así, desencajado, parece que nos condujera a una nueva etapa de desencanto, hartazgo, indiferencia o pesimismo nacionales.

Digo yo que, con este panorama, ¿quién va a hablar de innovación del sector público? Más bien, parece que, por una temporada, toca referirse solo a su grado de supervivencia.

11
Abr

El peso del sector público o por qué los mercados no se lo creen

Escrito el 11 abril 2012 por Jose María Sánchez Alarcos en Sector público

En las últimas semanas no dejamos de oír hablar de recortes pero, al parecer, los mercados no están reaccionando como se esperaba. Parece que al hablar de «los mercados» se despersonaliza el hecho de que se trata de gente a la que se le debe, se le pide dinero o ambas cosas.

Tal vez haya una razón para ello y está en que los recortes anunciados a bombo y platillo pueden llevar mucho de cosmética sin abordar el problema real de España que está, como hace poco decía Esperanza Aguirre -sin que nadie en su partido u otros se haya hecho eco- en que el Estado de las autonomías es insostenible.

Para que la cuestión no quede en el capítulo de opiniones, a continuación señalaré una serie de datos y sus fuentes. Las referencias utilizadas son los años 1981 y 2011. Juzgue cada cual:

En 1981, España tenía una población de 37.742.561 habitantes que en 2011 había aumentado a 47.190.193 habitantes, cifras ambas procedentes de www.ine.es y que representan un 25% de aumento de la población.

Entre los años 1981 y 2011 el aumento del IPC refleja un 341,8%. En consecuencia, para hacer las cifras comparables, debería multiplicarse la cifra de 1981  por dicho porcentaje.  De acuerdo con la información de www.datosmacro.com, el PIB en 1981 traducido a euros y actualizado con el IPC acumulado sería equivalente a 592.472.702.000 euros.  En 2011 y de acuerdo con la misma fuente el PIB es de 1.073.383.000.000 euros, es decir, en ese periodo y en términos reales el PIB ha quedado multiplicado por 1,811. No está mal si tenemos en cuenta que el aumento de población ha sido sólo de un 25%.

No ha sido posible encontrar datos sobre el número de empleados públicos en 1981. En 2011, de acuerdo con www.expansion.com la cifra es de 3,16 millones lo que, a la vista del volumen de población ocupada en España podría parecer excesivo.

Si buscamos información sobre las cuentas del Estado, encontraremos que los presupuestos de 1981, como en el caso anterior traducidos a euros y actualizados por el IPC acumulado, daban un total de 57.995.850.609,14 euros de acuerdo con www.boe.es.

En 2011, el gasto público presupuestado para Estado central y Comunidades autónomas, según www.juandemariana.org asciende a 362.459.620.000 lo que implica, en términos reales, un coste del Estado 6,25 veces superior al de 1981.

Teniendo en cuenta que la población ha crecido sólo en un 25% ¿cómo se justifica que el gasto público se haya multiplicado por 6,25 veces en el mismo periodo? ¿Se reciben seis veces más servicios que en 1981?  El PIB ha crecido 1,8 veces en términos reales pero no se acerca ni de lejos al aumento del coste del Estado.

Son números sencillos y accesibles a cualquiera. Después de esto, podemos seguir diciendo que los mercados nos tienen manía y tratando de curar un cáncer con aspirinas.

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